Furot nace con la idea de aprovechar al máximo las magníficas cualidades climáticas, edofólicas y varietales que nos ofrece L’Empordà para elaborar vino de alta calidad.
El proyecto se inicia con la búsqueda de un terreno que se adecue a las necesidades específicas de la variedad, tipo de tierra, orientación, altitud...
Curiosamente, una vez decidido el lugar donde plantar el viñedo, un magnífico paraje a pie de la Albera, nos encontramos con que la finca está parcialmente ocupada por un bosque y toca trabajo extra para poder preparar el terreno.
Un añito más de reposo y por fin la plantada. A partir de ahí, otros cinco años de crecimiento y desarrollo de la cepa, tratando el viñedo con todas las atenciones posibles, nos llevan a poder disfrutar de la primera cosecha de Sauvignon blanco ampurdanés.
Con la experiencia y conocimientos adquiridos durante años de trabajo en la bodega Oliveda, procedemos a su vinificación, elección de la uva, una suave prensada para extraer su primera flor y algún que otro secreto que nos guardaremos.
Bien, siempre el mismo criterio, cuidar hasta el último detalle y poder así sorprender a nuestro cliente con un producto final que, según mi parecer, es extraordinario.